Los comportamientos colectivos y el cruce del río Mara en el Serengeti

Los comportamientos colectivos y el cruce del río Mara en el Serengeti

Tanto los fondos de inversión mobiliarias como los planes de pensiones, son patrimonios constituidos por multitud de aportaciones de diferentes individuos que no guardan ninguna relación, ni se llegan nunca a conocer, pero que una vez que han hecho sus aportaciones, guardan una cierta sincronización de movimientos a la hora de aumentar aportaciones o por el contrario hacer retiradas, lo que a su vez mueven a las Bolsas para arriba o para abajo. Desde Zona de Bolsa aparte de intentar “predecir” los giros de los índices, también queremos saber por qué se producen esos cambios a veces sincronizados.

En este mundo donde nos hemos creído que lo más importante es el individuo, no tenemos más que mirar a nuestro alrededor, tanto en el mar como en el cielo o en el suelo para ver como el comportamiento del grupo marca al individuo. Pero es que precisamente eso mismo lo encontramos en las Bolsas de todo el mundo.

Entremos en detalle y pongamos unos ejemplos, para saber de qué estamos hablando, ya que existe un curioso fenómeno en el que, el comportamiento del individuo está condicionado por el comportamiento del grupo. Existen numerosos casos tanto en el mundo animal como en el humano:

  • Los bancos de peces que giran al unísono: se trata de un conjunto de peces formando bancos más o menos grandes, ya sean de sardinas o de arenques, que se juntan y se mueven en la misma dirección. Se ponen a dar vueltas como si se trataran de un único cuerpo gracias a la coordinación de sus movimientos. Dan vueltas en una dirección y de repente, ya sea sin motivo aparente o por la presencia de un depredador, cambian de dirección todos a la vez. Están un tiempo descoordinados hasta que pasado un corto tiempo vuelven a circular en la misma dirección o en la contraria, pero también todos ordenados.
  • Cruzar el parque nacional del Serengeti: es la típica imagen de los documentales que ponen a la hora de la siesta. Una manada de cebras, ñus o cualquier especie similar de herbívoros intenta cruzar el río Mara en busca de pastos frescos y verdes. Los cocodrilos dentro del río esperan pacientemente a que empiecen a cruzar el río para lanzarse a sus cuellos. Estos herbívoros se lo piensan mucho, porque tienen memoria aparte de olfatear a los cocodrilos que están al acecho, pero siempre hay un valiente que se lanza, cruza el río a toda velocidad y es seguido por el resto de la manada, y así se vuelven un objetivo grande y difícil. Siempre hay bajas entre sus filas, pero son menores que si hubieran cruzado individualmente el río.

Podemos poner más ejemplos contado los comportamientos de las bandadas de pájaros o de las abejas o las hormigas, pero creo que el tema ya se ha entendido.

Pero es que si nos fijamos en los comportamientos colectivos en las Bolsas vemos una gran similitud con lo que hemos visto en la naturaleza salvaje. Sigamos poniendo ejemplos, esta vez de bolsa:

  • Atravesar la media móvil de 200 sesiones: La media móvil de 200 sesiones funciona muchas veces para detectar los cambios de tendencia cuando hay un cruce entre la línea de esta media móvil (MM200) y los precios lo suficientemente consistente. Parece como si llegáramos al rio Mara y empezáramos a pensar que hacemos.
  • Los números redondos (por ejemplo los terminados en dos ceros o mil), que tienden a detener o ralentizar las subidas o bajadas de las cotizaciones ya que constituyen un “nivel psicológico” de apoyo o resistencia. Pero si debería ser lo mismo atravesar el nivel 13.000 de un índice que el 12.328 en principio, sin embargo se habla siempre de los números redondos, y nunca de otros números, salvo que tengan otra relación con algo.
  • Figura hombro-cabeza-hombro: los precios forman 3 techos en el que el máximo central (cabeza) es más alto que los otros 2 máximos de los extremos (hombros). Existe una línea que une los hombros, que es la llamada línea clavicular, que puede ser plana, ascendente o descendente. Al traspasar la línea clavicular muchos inversores quieren salir del mercado de forma rápida, tirando hacia abajo las cotizaciones. Si se produce un pullback este es bajo porque la mayoría de los inversores ya no creen en el mercado alcista y no quieren comprar, sólo una minoría compra y hace subir ligeramente la cotización. Una vez finaliza la fuerza del pullback vuelven las ventas en grandes cantidades de todos los inversores que quieren salir del mercado lo antes posible y casi a cualquier precio.
  • Dobles máximos y mínimos: se trata de un patrón de cambio de tendencia. El doble techo implica un giro de tendencia de alcista a bajista. Sin embargo, el doble suelo implica un cambio de tendencia de bajista a alcista.

¿Quién les ha enseñado a todas a estas especies animales a actuar de este modo? ¿Cómo consiguen sincronizar sus movimientos? ¿Quién pone de acuerdo a tantos individuos? ¿Qué condiciona el comportamiento de los humanos en las más diversas circunstancias y produce que estos patrones se cumplan? ¿Se trata de meras casualidades? Buena parte de la culpa de que esto ocurra es de las llamadas FOBIAS COLECTIVAS. El imaginario colectivo está lleno de desconocimiento, lo que provoca que vivamos rodeados de amenazas. Este desconocimiento lleva a elaborar conjeturas en las que todos participamos. Esto provoca que nuestro comportamiento siga una dirección que de manera individual no se hubiera producido haciendo que se trate de “profecías autocumplidas”.

La teoría de la profecía autocumplida, o efecto Pigmalión, explica que cuando tenemos una creencia firme respecto a alguien o a algo, esto termina cumpliéndose o sucediendo. Nuestra conducta trata de ser coherente con la creencia que tenemos y hace que lo que pensábamos que se iba a cumplir se termine cumpliendo a causa de dicha conducta. Se trata por tanto, de la importancia de las expectativas acerca de lo que va a suceder como los catalizadores del comportamiento de un individuo o del grupo.

En resumen, que un individuo solo con su aportación o retirada de la Bolsa suele mover poco, pero ojo cuando esas aportaciones o retiradas se producen coordinadamente, aunque nadie los haya puesto de acuerdo. En estos casos podemos encontrar subidas muy duraderas, como bajadas de pánico.