Las Bolsas están raras y encima parió Facebook

Cuando en las Bolsas toca caer, siempre caen y cuando toca subir siempre suben. Las caídas en las Bolsas están a la orden del día, y estas caídas las solemos catalogar, según la duración y profundidad en primarias, secundarias y otras veces terciarias. Después de las caídas vienen las subidas, también con más o menos duración, y cuando acaban las subidas vuelven las bajadas. Esto es así de siempre y seguirá pasando continuamente y pobre del que se meta en Bolsa sin saber lo anterior y crea que va a encontrar valores o fondos que siempre suben. Es como sentarse a la orilla del mar y ver venir las olas que traen agua y espuma, para luego retirarse y volver a venir en un movimiento continuo que no para nunca.

Pues bien, sabido lo anterior, ya podemos coger parte de nuestros ahorros e irnos a la Bolsa a ganar dinero, pues con saber en qué momento de la onda estamos el acierto parece evidente. Pero evidentemente el tema no es tan sencillo, pues la gran dificultad está en saber el punto de la onda donde nos encontramos. Veamos algunos ejemplos:

Minicrash del 1987, mucho se ha escrito sobre el desplome del lunes negro del 1.987, pero aunque la caída fue muy grande no fue el primer día de la caída. Veamos algunas fechas. El 24 de agosto del 1987 el SP500 hizo máximos y ya empezó a caer progresivamente, y 10 días antes del minicrash ya había señales claras de cambio de tendencia y por lo tanto de que había que salir, por lo que la caída del 50% se pudo evitar.

En la crisis de las puntocom, si veis un gráfico del SP500 podéis apreciar que los máximos se dieron a principios de septiembre del 2000, un año antes de la caída de las Torres Gemelas, donde la bajada fue de órdago, pero siguieron bajando hasta septiembre del 2.002. Esta Semana Santa sacaré un artículo más detallado sobre este periodo de las Bolsas.

En la crisis de las subprime, este periodo ya le tenemos estudiado y ocurrió lo mismo, que hubo meses de caídas ligeras antes del desplome final. Podéis buscar el artículo y el vídeo donde se detallan los meses anteriores a la caída de Lehman Brothers y los meses siguientes.

En el verano del 2015, que inventaron una devaluación de la moneda china, que ni se produjo, ni se la espera, pero que fue la excusa perfecta para cogernos de los pies y ponernos boca abajo y quitarnos los duros de los bolsillos, como explicaba en mi artículo sobre la parábola de los ogros y los niños traviesos.

Viendo los 4 ejemplos anteriores se aprecia que nunca la caída más grandes es el primer día de la corrección, siempre lleva un periodo inicial de bajada, pero cuando empieza ese periodo de bajada nunca nos avisan, porque entonces nos saldríamos antes que las manos fuertes, si esta corrección va a ser del 5% por lo que no merece la pena salir, ni nos dicen esta corrección va a ser del 15% y si te merece la pena ponerte en fondos monetarios, o esta caída va a ser del 50% y va a durar 2 ó 3 años y debes salir cuanto antes. Por eso, antes el inicio de una caída, como nunca nos avisan de la duración, ni profundidad hay que salir lo antes que podamos, con independencia de si hemos entrado más caro y perdemos o más barato y ganamos.

Pero aparte del primer problema que es saber la duración y profundidad, nos encontramos con un segundo problema y es, que siempre juegan a engañarnos, tratando de explicar los motivos de las caídas, o de las subidas, que por ser incongruentes no nos las creemos y mientras nos retrasamos al salir o al entrar del mercado.

Los motivos verdaderos de las subidas y de las caídas no nos ayudan en nada, pues siempre nos llegan tarde. Recientemente lo explicaba en el artículo sobre las trillizas alemanas del automóvil, con una sincronización de movimientos que es imposible de explicar sino es pensando mal y en que la manipulación de los precios en los mercados es total.

Pero esta semana nos hemos encontrado con el susto de Facebook, y os pongo el grafico de este valor para que observéis su comportamiento de los últimos meses:

Las Bolsas están raras y encima parió Facebook

El indicador primero es el CHVA TIMING y desde mitad de septiembre del 2017 se ve como empieza a caer, aunque el precio sigue subiendo, lo que da una clara discrepancia,

El indicador de en medio es el CHVA CONFIRMING, donde se puede observar la misma discrepancia con una claridad que no deja duda de lo que viene a continuación. Y por último el indicador de abajo es el súper conocido RSI o fuerza relativa, donde también se aprecia como decrece mientras el precio sigue subiendo. ¡¡Qué casualidad!! Y ahora 6 meses después se descubre el escándalo de los datos que manejaba esta empresa. Pues pienso yo que alguien se nos ha adelantado y ha estado distribuyendo papel con toda comodidad y encima subiendo el precio.

Luego es intranscendente conocer los motivos a la hora de reaccionar, pues supongamos que un familiar nuestro tiene un infarto que hay que tratar lo más urgente posible, no nos planteamos si el infarto ha sido por exceso de comer torreznos o por un disgusto con la parienta, lo que interesa es ponerle lo más rápido posible en las manos adecuadas.

También podemos pensar en un animal que se cae en una ciénaga y se muere. Llega el veterinario exquisito que analiza la muerte y no entierra al animal hasta no conocer el microbio, entre los miles que hay en la ciénaga, que le ha matado y mientras puede contagiar a media granja, mientras que el veterinario práctico quema o entierra al animal lo antes posible para no contaminar a más animales sanos y que puedan morir.

Pues bien, hace más de un mes que estoy leyendo que la bolsa está rara, como nos contaba J.L. Carpatos en su video de la semana pasada o como he podido leer en Inbestia hablando de mar de fondo, mientras los bancos, como de costumbre, siguen dando ánimos para aumentar cartera desde el mismo día 06-02-2018, pues nunca ven una salida en W o una caída prolongada aunque estemos en el final de una onda 5.

El único riesgo que ningún inversor puede eliminar por completo es el riesgo a equivocarse, según decía Benjamín Graham.

Os recordamos nuestro lema, que sigue siendo: Las Bolsas son impredecibles, pero no anárquicas.