La cuenta de inversión “a toro pasado” para inversores conservadores

Desde mediados del 2014 llevo leyendo, en muchos sitios, que se acerca el fin del ciclo económico y que viene una recesión ya mismo y algún día cuando llegue todos esos agoreros habrán acertado, pues dirán que ya lo advertían ellos y llevaran razón, aunque si están fuera de las Bolsas desde esas fechas creo que han perdido muchas buenas oportunidades. He visto tablas comparativas de los PER históricos donde al llegar a tal o cual nivel a continuación nos venia una recesión encima y un hundimiento de las Bolsas. Lo mismo de la tasa de paro de USA y desde entonces no ha dejado de bajar y como si tal cosa pues está en mínimos históricos, o por no citar los beneficios empresariales que habían llegado a máximos, pero que trimestre a trimestre siguen subiendo.

Para no confundir a los que leáis este artículo, antes de seguir quiero aclarar varios temas:

  1. Las recesiones existen desde que existe la economía, o sea desde siempre y si alguien lo niega es que no sabe de qué va esto de las inversiones, y por supuesto que la Bolsa las padece.
  2. Este ciclo expansivo que estamos viviendo actualmente también tendrá su fin, como lo han tenido todos los anteriores. Aunque el ciclo actual está siendo de los más largos de los ciclos conocidos o estudiados al menos en épocas recientes. Por definición un ciclo es un ciclo y no se pueden evitar los momentos malos de la economía y consecuentemente de las Bolsas.
  3. Las bajadas serán muy importantes, semejantes a los años 2000, que desde 8.136,16 en la semana del 06-03-2000 hasta 2.188,75 en la semana 10-03-2003 cayó el SP500 un 73% o en 2007 que a la semana del 09-07-2007 que estaba a 8.151,57 hasta la semana del 02-03-2009 que llegó a 3.638 y había bajado el 55%. Lo mismo podemos ver en la crisis del euro del 2011 que desde 7.600,41 que hacía en la semana del 02-05-2011 hasta los 4.965,80 que hizo en la semana del 12-09-2011 había una bajada del 35%.
  4. Por último, esas bajadas que siempre llegan sin avisar cuanto van a durar y cuánto van a bajar, pero si dan señales indirectas de que vienen y como no las queremos coger, es por lo que ante cualquier caída de unas semanas nos salimos, por si acaso es la próxima gran caída, porque nunca fueron anunciadas por los periódicos de la época, diciendo ¡¡atención!!, ¡¡atención!! viene una caída gorda, salgan los que quieran consolidar las rentabilidades de sus inversiones.

Os dejo el gráfico del SP500 en la época del 2007 a 2009, donde habiendo aplicado un sistema de detección de tendencias como el que usamos no había motivo para coger las enormes pérdidas que se produjeron, pero naturalmente hay que seguir los sistemas, sea el que sea a raja tabla y no ponerse a dudar.

Pues mirando el gráfico se ve que las caídas no empezaron el día de la caída de Lehman Brothers, sino que ya venía cayendo ordenadamente desde hacía varios meses, permitiendo entradas y salidas intermedias. Igualmente en el momento del agotamiento se vio claramente el giro de las velas, las sogas y los CHVAs.

La cuenta de inversión “a toro pasado” para inversores conservadores

Con lo anterior, quiero dejar claro que el tema de las recesiones no es un tema frívolo para los editores de este artículo, sino todo lo contrario, es un tema que me preocupa muchísimo y es precisamente mi guía en cuanto a la búsqueda del comportamiento de los índices, y prueba de ello es que en cuanto hay una parada y caída nos salimos de RV, porque siempre me pongo en la peor situación posible, esto es que puede venir una caída del 30% y por ejemplo la del verano otoño del 2018 ha sido de más del 22 % y que por nuestras precauciones no nos pilló, pues nos salimos el 25 de junio del 2018 de bolsas europeas y a principios de octubre de bolsas americanas y no volvimos a entrar hasta el 18 de enero del 2019. Así en la semana del 21-05-2018 el DAX 30 hizo un máximo de 13.204,30y en la semana del 24-12-2018 hizo un mínimo de 10.279,20 lo que supone la caída del 22% que citamos más arriba.

Pues bien, aclarado lo anterior sigamos explicando nuestra idea de cómo contentar a todos los inversores con el mínimo riesgo, y es que a todos nos gustan las grandes subidas en el tiempo y en altura, como la que se produjo final del 2014 hasta la primavera del 2015, o luego desde noviembre del 2016 hasta junio del 2017, por no irnos a periodos de tiempos más antiguos, donde también encontramos subidas muy sustanciosas de más de 20 semanas. Pero los inversores nos encontramos con un problema y es que para cogerlas hay que estar dentro de la RV, sea en valores sueltos o en fondos de inversión, según las preferencias de cada inversor, y para no coger las grandes bajadas, que nunca sabemos cuál será, hay que salir de RV lo antes que podamos. Veamos un ejemplo: El AVE que en algunos tramos se pone a 300 km/hora. Si queremos aprovechar la velocidad del tren en nuestros desplazamientos, tenemos que haber comprado el billete del tren y estar obligatoriamente subidos, pues si estamos plácidamente tendidos en un campo de flores rodeado de vaquitas y de naturaleza y pasa un AVE a 300 km/hora no sacamos provecho de esa velocidad del tren.

En España y otros países europeos con poco apego al riesgo, había hasta hace muy poco tiempo las imposiciones bancarias a plazo fijo, donde se prestaba una cantidad al banco y este, que encima en aquellos tiempos era solvente, te retribuía con un interés nominal alto, aunque siempre por debajo de la inflación, pero el inversor se sentía seguro y bien retribuido. Pero mira por donde ha llegado Draghi y ha tirado los intereses al suelo y ya los bancos no necesitan nuestros prestamos, lo que ha dejado a estos inversores con los esquemas hechos polvos. A estos inversores enseñarles una tabla con los intereses negativos de Alemania a 1, 2, 5 e incluso 10 años no les dice nada, porque a continuación te dice, pero en cuanto llegue otro gobierno en Alemania los intereses vuelven a subir, refiriéndose a los plazos fijos de las bancos en la imposiciones, no a los intereses que les afectan a sus hipotecas, que esos si los quieren bajos.

Comentarles a estos inversores que vienen del plazo fijo, que la única solución es entrar en RV bien en acciones o en fondos de inversión es como nombrar a “la bicha” en ciertas culturas, pues enseguida se acuerdan de las preferentes de triste recuerdos para muchos buenos inversores, a los que les llamó el correspondiente director y les ofreció un chollo de mucha rentabilidad y sin riesgo. También se acuerdan de los bonos subordinados de diferentes bancos. De los productos bancarios que en función de la cotización final de dos o 3 acciones te pagaban un % o te daban acciones, etc, etc. Productos todos ellos que no han sido adquiridos en las Bolsas, sino todo lo contrario, pero que picaron porque iban buscando la “seguridad gratuita” y bien retribuida y no se enteraron de cuadrar el círculo es imposible desde siempre.

Pues en mis ratos libres, que no tengo ninguno, dicho sea de paso, he pensado un sistema de inversión segura para los inversores que vienen de las inversiones a plazo fijo, que os lo voy a contar como una primicia:

A estos inversores hay que crearles, por parte de sus entidades bancarias, la cuenta de inversión a “toro pasado” que consistiría en abrir una cuenta por 100.000 euros, por ejemplo, en su banco de confianza, pero que no tiene la obligación de depositar, ni de arriesgar un solo de esos euros. El banco con esos 100.000 euros compra el fondo de inversión ABC renta variable Europa o USA que más rentabilidad de en ese periodo de tiempo, por ejemplo el 30% anual, como hay algunos actualmente. Siguiente fase, una vez conocida la rentabilidad del fondo donde se podía haber invertido, el comercial del banco llama al inversor de la cuenta a toro pasado y le dice: Estimado Don Pepito le comunicamos que en el fondo ABC ya llevamos ganado un 30% que tiene a su disposición si decide hacer la inversión de los 100.000 euros de la que hablamos hace x meses, por lo que cuando decida ingresar sus 100.000 euros nuestra entidad le ingresará sus 30.000 euros de rentabilidad como si la inversión hubiera estado realizada de verdad. Evidentemente nuestro Don Pepito, estará de acuerdo en llevar a cabo entonces la inversión y recoger los rendimientos que hubiera sacado de haberla hecho en su momento, porque Don Pepito se dará cuenta de que si en lugar de haber subido el fondo 30.000 euros, el fondo hubiera bajado 1.500 euros la inversión no le interesa suscribirla, y no la suscribiría, algo así como un contrato con opción a compra, que si el precio de la nave sube se materializa la compra y si no sube o ha bajado no se materializa la compra.

Esta idea que parece una broma seguro que los bancos no me la van a copiar pero más de un lector de esta página conoce a algún inversor desconfiado que le viene como anillo al dedo la idea anterior.

El fin de semana del 05 de abril de este año, publicábamos un artículo con el título de “La Bolsa es para inversores valientes” donde explicábamos muchas de las precauciones que hay que tomar a la hora de invertir siendo valientes que no temerarios. Este artículo le puedes volver a leer en nuestra página web y donde encuentres este que estás leyendo.

Otra solución para que estos inversores arriesguen lo menos posible es darle predicciones 100% seguras o garantizadas, pero las predicciones siempre fallan, porque no es lo mismo la predicción del tiempo de los servicios meteorológicos que usan satélites a diferentes alturas y miden múltiples variables de la atmósfera y de la superficie terrestre en los diferentes puntos de la tierra y lo meten en máquinas que analizan multitud de variables y son capaces de decirnos que mañana 22 de julio en Toledo no lloverá y van a llegar a 37º y si se equivocan es en medio grado arriba o abajo y por supuesto acierta en que mañana no llueve en Toledo.

Nuestro lema sigue siendo: Las Bolsas son impredecibles, pero no anárquicas.