Que un periodo es lateral y largo, lo sabemos al final del periodo, no cuando empieza.

Por ejemplo desde el 12 de septiembre del 2016 hasta el 05.12.16 estuvimos fuera de renta variable, y como puedes ver en el gráfico fue un periodo lateral y largo, que si nos hubiéramos quedado no habríamos perdido prácticamente nada, lo que pasa que el día 12 de septiembre se formó un vela roja grande y el resto de señales también dieron señal de salida y en mi pueblo se dice que ante la duda, la más cojonuda.

Por lo tanto, cuando hay señal de salida, salimos y cuando hay señal de entrada, entramos, porque si nos quedamos esperando ver cuánto va a ser la bajada nos la hemos tragado, o por el contrario si nos quedamos esperando ver de cuánto va a ser la subida entonces es que nos la hemos perdido.

Nuestra experiencia reciente nos dice, que los cambios de tendencias de nuestro sistema son duraderos durante varias semanas o meses. El movimiento más corto fue cuando salimos 10 días antes del Brexit.

El día después fue un día loco y al mes volvimos a entrar.

En otras palabras, no conocemos otra manera más segura de hacer lo que queremos hacer, que es detectar cambios de tendencias.

El sistema no es infalible, porque infalible solo es el Papa y yo no soy ni monaguillo, pero el grado de acierto desde el ajuste, o sea, cómo está hora el sistema ha sido del 100%, lo que no supone que el en el próximo movimiento no falle.